Los frenos son una parte muy importante para la seguridad de nosotros y de nuestro vehículo. El líquido de freno tiene como función principal permitir que la fuerza que se ejerce desde el pedal del freno llegue hasta los cilindros de las ruedas para que de esta manera la frenada sea efectiva.


El liquido de frenos debe mantenerse siempre en buen estado y por eso es preciso cambiarlo cada dos o tres años dependiendo del uso que se le da al vehículo o moto.

Otro inconveniente que usualmente pasa con el liquido de freno es que el vehículo suele irlo perdiendo por pequeñas fugas muy comunes que son causadas por diferentes razones como el desgaste de las pastillas de freno, zapatas, rotores y tambores.
Algo muy importante es saber escoger el correcto liquido de freno, existen dos tipos:


Dot 3: formulado con extra lubricación y aditivos anticorrosivos, no derivado del petróleo. Wagner 21B es perfecto para la mayoría de los automóviles antiguos y camiones ligeros.
Dot 4: El líquido de frenos Wagner DOT 4 es excelente para todo tipo de vehículos, incluso de lujo y deportivos con sistema ABS.